miércoles, 2 de mayo de 2012

El hombre recortado

Le recortaron el pelo y no dijo nada,
le recortaron el periódico, la luz,
después le recortaron, un poco, la alegría,
media sonrisa, apenas, le dejaron,
pero él no dijo nada, ni moverse.

Le recortaron la altura, las piernas un poco,
después el pan, el agua, las recetas,
le recortaron el amor, los besos,
el sueldo y nada dijo, nada.

Le recortaron la vivienda, el coche,
a los hijos, un poco, los pantalones,
el parking también, claro, y la camisa,
le recortaron la voz, un poco el cuello.

Cuando se quiso rebelar no pudo,
y encima lo pisaban sin recato, un poco.

6 comentarios:

  1. Excelente poema, Pepe, en la línea de Bertolt Brecht. Enhorabuena y un fuerte abrazo admirado.

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  2. Gracias amigo Santiago. A veces, como sabes, la poesía, siempre buscando interpretar el misterio del mundo, se encuentra con él y entre balbuceos trata de nombrarlo. Salud. Pepe

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  3. Si...Hoy da la impresión que se es poco combativo, lo que termina volviéndose en contra...

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  4. le recortaron la voz, un poco el cuello.

    ... Y ya no pudo ni gritar.

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  5. Brillante por lo certero y por lo bien expresado.

    Pero, ¿cómo es posible que sea posible...?

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    Respuestas
    1. El hombre recortado no tiene respuestas. Pepe

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