Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de abril de 2013

VIGÉSIMO ANIVERSARIO Y VIGESIMOQUINTA EDICIÓN DE EDITA, QUE RECIBE EL PREMIO PROGRESO


En abril de 2011, me encontraba yo en un profundo estado de depresión sociopolítica. Con la que estaba cayendo, con todo lo que nos estaban haciendo y se sabía que nos iban a hacer (aunque creo que ni en nuestras peores pesadillas podíamos imaginar el grado de crueldad y abuso al que se iba a llegar, pues, por supuesto, nos empeñábamos en no mirar lo que durante décadas venían haciendo en las sociedades empobrecidas, colonizadas, destrozadas...) nadie se movía, no había más que mínimas protestas, la gente no reaccionaba, y los militantes de los movimientos sociales nos seguíamos sintiendo irremediablemente solas...

Entonces conocí EDITA, el Encuentro de Editores Independientes de Punta Umbría, en el puente de mayo de aquel año. Conocí esa panda de locos maravillosos, liderados por Uberto Stabile, al que todos profesan (profesamos) cariño y admiración sin reservas, que se reúnen todos los años desde hace 20 para compartir sus fantasías editoriales y demostrar que, en la práctica, otro mundo es posible. Allí pude compartir unas pocas jornadas mágicas, en un delicioso ambiente de compañerismo adolescente, como de campamento de verano, con escritores, autores, perfopoetas, recitadores... Y editores de todo tipo de publicaciones, pues en EDITA el concepto de edición es amplísimo: poesía visual, libros objeto, ediciones cartoneras, revistas-escultura, grabados..., y, por supuesto, ediciones digitales y pequeñas revistas y editoriales independientes. Durante el día, en el Teatro del Mar, se suceden las “ponencias”, casi ninguna de ellas exposiciones tradicionales sino siempre adobadas por música, recitaciones, performances, vídeos creativos, etc. Por la noche, es el turno de la poesía, en un amplio y al tiempo acogedor local, a la orilla del mar, desde las once y hasta las del alba, un reducto donde brillan con luz propia algunos de los mejores perfopoetas de la actualidad. En estos veinte años han pasado por EDITA un total de 3.600 participantes, se han dado 1.300 ponencias, 1.152 lecturas y recitales, 216 performances, 32 exposiciones, 40 microconciertos y 27 producciones audiovisuales... Han participado 975 editores y artistas en representación de 705 publicaciones, procedentes de 19 países. Y ahora EDITA se celebra también en México y Colombia, y es desde hace años la promotora principal de la Red de Editores y Proyectos Alternativos (RIEPA), una plataforma de gestión y cooperación de proyectos alternativos de ámbito latinoamericano. Como se puede apreciar en estos pocos datos, estamos ante un recorrido sencillamente asombroso y entusiasmante.


Conocer EDITA fue para mí una experiencia hondamente regeneradora y emocionante. Me di cuenta de que no todo estaba perdido, de que, a pesar de la podredumbre institucional y económica que nos acosa, siempre habrá buena gente que dedica su tiempo, no a explotar o ser explotada, a embrutecer o ser embrutecida, sino a ofrecer generosamente a los demás ingentes dosis de creatividad, sensibilidad e inteligencia. Volví de EDITA con ganas de seguir en la lucha, editando buenos libros y compartiendo lo poco que sé y sé hacer con los demás. Luego vino el 15M de 2011 y mi frustración sociopolítica desapareció para siempre, y me instalé en el estado perpetuo de esperanza en el que todavía sigo...


Ahora le han concedido a EDITA el premio Progreso:

Para saber más sobre EDITA (y de paso conocer el excelente blog “Los días contados” de Uberto Stabile):

martes, 14 de agosto de 2012

Málaga en llamas de Gamel Woolsey


Cuando estuvimos en Málaga y visitamos el precioso cementerio de los ingleses (donde, por cierto, está enterrado Jorge Guillén), vimos que en la tumba de Gerald Brenan había también un nombre de mujer, con un epitafio muy bonito (tomado de Shakespeare). A la vuelta busqué cosas sobre ella y vi que tenía en casa este libro.

Gamel había nacido en Estados Unidos. Parece que se casó con Gerald Brenan, los dos un poco desganados, pues los dos tenían recientes unas frustradas historias de amor. Murió de un cáncer en Málaga en 1968. (Después, leyendo una biografía de Brenan, supe que sus últimos días fueron de dolores horribles, pues el médico no autorizó sedarla, temiendo que alguien le acusara de eutanasia.)

El libro cuenta el estallido de la Guerra Civil en Málaga. Ellos vivían en Churriana, desde donde veían la capital. Nada de lo que cuenta es agradable (el incendio de muchos establecimientos considerados burgueses, especialmente en la calle Larios, la calle más comercial, los bombardeos de la aviación de Franco, los asesinatos de algunas personas conocidas del pueblo...). Sin embargo el libro es maravilloso. La voz de esta mujer es tan cautivadora... Cuánta delicadeza y humanidad, cuánta compasión por todos los horrores de la guerra que ve a su alrededor. Continuamente la oímos hablar con los españoles: con los del pueblo, con los que trabajaban en su casa (un jardinero, un ama de llaves, una cocinera...), con los que se encuentra en sus caminatas a la capital, etc. Son retratos magníficos, llenos de simpatía por lo español (y de antipatía por los extranjeros que solo ven las incomodidades personales de la guerra, no el sufrimiento ajeno). (Es espléndido, por ejemplo, el relato, nada maniqueo –aquí nada es maniqueo, ni sectario-, de su ayuda a una familia española que tiene simpatías por Franco. Pero qué no es espléndido en este libro.) Por momentos me ha recordado el genial Celia en la revolución, de Elena Fortún, y no puedo decir nada más alto.

(Brenan y ella pensaban quedarse en Churriana hasta que acabase la guerra, pero el libro acaba cuando finalmente deciden sobre la marcha, sin premeditación, subirse a un barco inglés y marcharse a Gibraltar.)

Gamel Woolsey Málaga en llamas Barcelona: Temas de Hoy, 1997; la 1ª ed. es de 1939)