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martes, 16 de octubre de 2012

El futuro de las librerías


Ayer asistí a la inauguración de librería café, o mejor café librería, El Dinosaurio, que ha abierto en Lavapiés 8 una vieja amiga. Su formato me da una buena excusa para reflexionar un poco acerca de la figura del librero y su transformación.

He de decir primero que yo no he tenido nunca un librero de cabecera y, sin embargo, creo que me he defendido bastante bien con la calidad de lo que he leído gracias, sobre todo, a las recomendaciones de mis amigos. Claro que quizás ellos sí han tenido ese librero.  Entiendo no obstante que ante la avalancha de novedades que llegan a las librerías, cargadas todas con epítetos superlativos en las solapillas, muchos lectores quieran escuchar los consejos de su librero de siempre, si es que la especie aún existe.

Supongo que sí, que existe, especialmente en ciudades medianas, no como Madrid, donde la gente cambia de barrio y en la que a nadie se le pasa por la cabeza atravesar la ciudad para acudir una vez al mes a su librería de siempre, ¿o sí?.

El asunto es que, como todos sabemos, el librero es el eslabón más afectado por la nueva realidad del ¿mercado? del libro. Uso las interrogaciones porque para que haya mercado debe haber un intercambio económico, cosa que últimamente está en duda. Y como pasa en general con este asunto, al final se le pide que “cambie su modelo de negocio”, pero al pobre librero no se le dan pistas de cómo se hace eso. Y así hemos llegado a este momento en el que por las leyes de la evolución están surgiendo esos “modelos”. Yo creo que no hay ya librería nueva que no abra con una cafetería en una esquina o con una especialización muy determinada. En el caso de mi amiga Marisol es su dedicación a las editoriales pequeñas y prestigiosas. Es decir, inteligentemente ofrece esos libros que normalmente hay que encargar y que, por supuesto, no se pueden descargar porque nadie se ha ocupado de ser generoso con esa obra ajena. Por supuesto que mi amiga intenta que la parroquia también tenga mucho que ver con el mundo literario. ¿Triunfará? ¿Qué modelo de librería pervivirá en cinco años? Veremos lo que el darwinismo nos depara. Mientras, si quieres, dime qué piensas de las librerías y su futuro.