miércoles, 25 de enero de 2012

Los ondulantes, de Fredric Brown



A veces en la ciencia ficción hay historias que mezclan el futuro (las sociedades más modernas), con el pasado (las sociedades tradicionales). Son historias con un encanto especial. Se me ocurren varias. La primera, la más grande, La tierra permanece, de George Stewart, en la que hay un cataclismo y los supervivientes tienen que organizar la vida desde cero (una de las grandes novelas del siglo XX, de la que habría que hablar por separado). Pero también están la preciosa Estación de tránsito, de Clifford Simack, con ese hombre que tiene cientos de años y vive como un campesino en una granja cerca del Misisipi, o el último cuento de las Crónicas marcianas, de Bradbury, con esa familia de autómatas, que ha perdido a su fabricante y viven solos en Marte sin saber que son autómatas, o Si te olvidase, oh, Tierra, de Arthur Clarke, esa preciosidad en la que un niño mira con nostalgia la Tierra desde la Luna, donde vive, o el último que he leído, Los ondulantes, de Fredric Brown, un cuento grandioso, en el que hay una invasión de seres invisibles, ondas, que se alimentan de electricidad, con la que llegan a acabar, y por ello la humanidad tiene que volver a una época pre-eléctrica, y que acaba con ese periodista-narrador que añora los relámpagos (ya no hay, pues esos seres los consumen antes de que descarguen). Hay una atmósfera poética en esas historias que muy pocos narradores han conseguido.

4 comentarios:

  1. Sí señor. Nunca he entendido esa opinión, extendida en algunos ámbitos, de que es la ciencia ficción un género menor. Hay novelas estupendas. No conozco las que citas -salvo "Crónicas marcianas"- y ya me las anoto. Y siguiendo con marcianos, recomiendo "Tiempo de Marte" de Phillip K. Dick (también autor de "¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?", inspiradora de la también película "Blade Runner").

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  2. Juan Varela-Portas25 de enero de 2012, 22:54

    Con esa misma idea de un futuro que es pasado, yo recomendaría la clásica "El día de los trífidos" (1951), de John Wyndham. Impresionante.

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    1. Juan Varela-Portas25 de enero de 2012, 23:29

      Se me olvidó decir que tiene un ambiente como de película de serie B de ciencia ficción durante la guerra fría.

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  3. Completamente de acuerdo, Juan: "El día de los trífidos" es una grandísima novela, otra de esas obras maestras ocultas que tanto abundan en la ciencia ficción (Flores para Algernon, Campo de concentración, Solo un enemigo: el tiempo, Hacedor de estrellas, Los reyes de la arena, He aquí el hombre, Sueños de Lincoln, Universo de locos, El hombre invisible...)
    Gracias, Luis, por la recomendación.

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