Pensaba
que no me iba a gustar, pues había leído hacía poco Descripción de la mentira y me había resultado incomprensible,
ajeno, mera sucesión de palabras.
Pero
este es un libro distinto. Algunos son poemas muy sencillos, que evocan los
montes, el campo solitario de León. Una voz humilde pasea su mirada por toda la
provincia.
“León
es esto: lentitud sagrada
con álamos al borde del camino.”
Muchos poemas transcurren en el verano en el que viven mis
recuerdos de mis viajes a pie y en bicicleta por León. A la mención del más
leve topónimo se me hace presente aquel paisaje.
“Mañanas puras y frías
de los campos de León,
mañanas que sois mañanas
también en el corazón.”
En algún poema dice que las figuras de las vidrieras de la
catedral respiran luz y cantan en silencio. En otro, que el campo cruza despacio
la tarde de verano.
Antonio Gamoneda León
de la mirada (León: Breviarios de la calle del Pez, 1990; la ed. original
es de 1980)
