Palabras pronunciadas por
Rosario Curiel en la presentación de El
libro de los adioses, de Josep Anton Soldevila
Entrar
en un libro de poemas es entrar en un país extranjero: ante él, cabe detenerse
a observar. Ser prudentes, quizá. En El libro de los adioses, el yo lírico nos observa desde una esquina del tiempo. Y, ya desde este
recodo, se anuncia el final del bien, el
principio del mal.
